secretario de seguridad Hugo alberto Franco
En 1994 Hugo Franco fue designado Secretario de Seguridad Interior.
En este periodo también se produjo el reequipamiento de autobombas contra incendios en todos los aeropuertos del país, que estaban en su gran mayoría obsoletas y fuera de funcionamiento.
Junto con la implementación de esta política, otra tarea destacada de la gestión de Franco fue la restauración del Consejo Federal de Seguridad Interior que integran los ministros de Gobierno/Seguridad de todas las provincias argentinas. El Consejo había dejado de funcionar como tal y no existía una relación de orden político en el vínculo sobre políticas de la Seguridad entre el gobierno central y los Estados federales.
La puesta en marcha nuevamente del Consejo permitió no sólo avanzar en la coordinación entre las fuerzas federales y las provincias sino especialmente en un diálogo de carácter político entre los Estados por encima del entendimiento puntual de las Fuerzas. También el intercambio de información y la formulación de políticas públicas coordinadas en todo el amplio territorio nacional para la lucha contra el delito y el crimen organizado.
Para Franco hubo “un punto de inflexión en los años 90 en la forma de encarar la Seguridad, especialmente las tareas de prevención y disuasión. Argentina vivía también un momento de apertura y fuertes vínculos con la comunidad internacional lo que facilitó que el país pudiera tuviera el marco de política exterior adecuado para establecer acuerdos de cooperación con los paises más desarrollados y además acceder a tecnología de última generación en materia de combate al delito. El cambio que se produjo en ese momento y que alentó el ministro Carlos Corach fue fundamental para introducir una reforma profunda en los sistemas de prevención que luego se prolongaría hasta la fecha, aunque haya habido algunos años también de retroceso. El paso inicial de plantear un combate contra el delito de un modo “inteligente” es hijo de esos años. Lamentablemente las políticas garantistas y de tolerancia al delito que se dieron por más de 10 años durante la década del 2000 interrumpieron un preceso que parece estar retomándose”.
El salto tecnológico irrumpió de lleno en los políticas y programas de Seguridad a mediados de la década del 90; Franco fue uno de los hombres que más claramente entendió ese cambio y llevo adelante un proceso de modernización de las Fuerzas de Seguridad a partir de la incorporación de nuevas tecnologías, equipamiento y la capacitación de los cuadros profesionales. Una transformación de raíz en el reequipamiento de Seguridad.
Desde ese cargo tuvo la responsabilidad de conducir las Fuerzas de Seguridad. Franco llevó al organismo la impronta que luego lo caracterizaría en el resto de las funciones y que coincidieron con un momento en que la tecnología y el uso de las nuevas herramientas digitales produjeron en todo el mundo una transformación sobre la forma de encarar el delito.